La Vanguardia publica un artículo sobre el Cloud Housing.

El pasado 20 de enero del 2013 en el suplemento Dinero (pag. 36) se pubicó en La vanguardia un artículo sobre vida+facil y el modelo Cloud Housing.Ni inquilino ni propietario: ususario

El ‘cloud housing’ propone el pago por uso como alternativa a la compra o alquiler de un piso

El ‘cloud housing’ es un modelo menos rígido que la hipoteca y más completo que el alquiler

En la actualidad no hay alternativa: o vives de alquiler o te hipotecas. No hay una tercera opción o, al menos, prácticamente no la había hasta que el proyecto Vida+fàcil ideó el cloud housing. Se trata de una nueva filosofía de vida que propone edificios que combinen pisos, espacios y servicios comunes bajo un modelo de pago por uso y todo coordinado por la figura de un gestor. “Los habitantes de estos inmuebles no son ni inquilinos ni propietarios, sino usuarios”, explica Mariona Soler, fundadora y máxima responsable de Vida+fàcil.

2 LA FÓRMULA del cloud housing contempla un gran abanico de espacios y servicios comunes, desde un huerto urbano donde 1 cultivar hortalizas, espacios gastronómicos, grupos de crianza 2 3 compartida y espacios para actividades relacionadas con la salud 4

Aunque a priori la idea pueda sorprender, en realidad no es nada que ya no exista. “El cloud housing es la suma de varios conceptos como el carsharing, la metodología de las residencias para personas mayores o universitarios o los telecentros”, asegura Soler. A grandes rasgos, consiste en sacar el máximo provecho de los metros cuadrados y de los recursos disponibles. Porque ¿qué sentido tiene que en una misma finca hayan 30 contratos distintos de conexión a internet, o bien que cada vecino tenga su propia lavadora, o que que la mayoría de azoteas estén infrautilizadas? Por no hablar de la habitación de invitados, que sólo está ocupada unos días al año, o de la bicicleta estática que no hace más que hacer bulto.

Estas preguntas e inquietudes son las que llevaron a Soler a poner en marcha Vida+fàcil, un proyecto que coordina una plataforma de profesionales, empresas e instituciones que colaboran a definir, difundir e implantar este nuevo modelo de vida. Pero ¿en qué consiste exactamente el cloud housing?

En este nuevo concepto, los edificios están integrados por espacios habitacionales y privados y por espacios comunes. Cada persona o familia paga una cuota por el uso de su espacio habitacional, que está adaptado a sus necesidades y si estas cambian (por ejemplo, aumenta o disminuye la familia) es posible mudarse a otro piso que se adapte a las nuevas circunstancias.

Para los espacios y servicios comunes (como la lavandería, la biblioteca o el gimnasio) se establece un pago por uso, “pago que podría ser con dinero o bien con tiempo”, matiza Soler. Es decir, “si alguien se queda sin trabajo podría ofrecer su mano de obra al comedor social del edificio y así poder comer gratis todos los días”. La fundadora de Vida+fàcil explica que “hay un gran abanico de espacios y servicios comunes, desde una sala de juegos infantiles donde los niños puedan compartir juguetes, a grupos de crianza, espacios gastronómicos, hasta huertos urbanos”.

El edificio en su conjunto funciona como una empresa que gestiona los recursos necesarios para el mantenimiento y el buen uso del inmueble. Y cada edificio cuenta con un gestor que asegura el buen uso de los equipamientos y coordina las actividades y servicios. Este sistema de funcionamiento tiene grandes ventajas por el mejor uso de los recursos y por las economías de escala, como por ejemplo las compras al por mayor. Además, el cloud housing implica un mantenimiento continuo de todo el edificio, lo cual minimiza los costes de conservación y evita la degradación y pérdida de valor del inmueble.

“Al principio –cuenta Soler– cuando explicaba el proyecto la gente lo veía como una utopía, pero con la crisis la mentalidad de las personas está empezando a cambiar”. En este sentido, el cloud housing nace como una alternativa para dar respuesta al problema de la crisis de la vivienda y a otras cuestiones sociales. Se plantea como un modelo menos rígido que una hipoteca y más completo que el alquiler.